“Que el mundo que conocemos vaya a desaparecer no significa que lo que está por venir no sea mejor”. Marta García Aller en el XXI Congreso de AIFEC

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En los últimos 30 años la sociedad ha cambiado profundamente: han desaparecido puestos de trabajo, han aparecido otros que hace décadas ni siquiera imaginábamos, se han desarrollado nuevas tecnologías que han revolucionado nuestras vidas e incluso las palabras han cambiado de significado (“un teléfono no es lo mismo para alguien de 10 años que para alguien de 40”). Esta fue la idea básica de la ponencia que ofreció la periodista y escritora Marta García Aller en el XXI Congreso de AIFEC.

Bajo el título El fin del mundo y de las empresas tal y como las conocemos, García Aller repasó algunos de los cambios tecnológicos y sociales de las últimas décadas que nos hacen entender el mundo de forma diferente. Aunque el título de su conferencia pueda parecer un poco alarmante, la periodista empezó matizándolo: “que el mundo que conocemos vaya a desaparecer no significa que lo que está por venir no sea mejor”.

Para ilustrar sus ideas, Marta García Aller situó a los presenten en la década de los 80, cuando “el teléfono se descolgaba, cuando usábamos fax y máquinas de escribir”. Y avanzó en el tiempo “¿recordáis cuando solo utilizábamos el teléfono móvil para hablar o mandar mensajes por los que teníamos que pagar?”. Muchos de estos aparatos han desaparecido hoy en día o han cambiado totalmente.

Todos estos cambios tecnológicos han traído consigo cambios sociales y cambios en las relaciones entre las personas. “Todavía no tenemos protocolos claros sobre cómo tratar con la tecnología ¿Hay que contestar whatsapps de un jefe fuera de horario laboral? ¿Es de mala educación tener el teléfono móvil encima de la mesa en una cena con amigos?”.

Además, muchos objetos que eran imprescindibles hace años han desaparecido de forma individual y se han integrado en nuestros teléfonos móviles u ordenadores: “se han desmaterializado los mapas, las películas, las calculadoras, las linternas, etc. Porque el futuro va más de utilizar que de tener”.

Los cambios tecnológicos también están dando lugar a grandes cambios en el mundo del empleo: “En el siglo XX los obreros de las fábricas se sustituyeron por máquinas, ahora se están automatizando los trabajos de oficina –explicó–. La OCDE estima que el 21 por ciento de los empleos en España están en riesgo de desaparición por la automatización”.

Por eso, Marta García animó a los asistentes al congreso a ser curiosos y creativos y buscar la manera de diferenciarse en su trabajo: “la innovación consiste en perderle el miedo al fracaso. Porque lo peligros no es fracasar, sino no hacer nada”.

En la sociedad actual es importante adaptarse a los cambios y asumir que se van a seguir produciendo en el futuro. Pero, entre todos ellos hay uno que inquieta a Marta García y que espera que no se produzca: el final de la conversación. “¿Nos estamos saturando de información y alejándonos del contacto humano?, ¿dónde queda la empatía?”. Y animó a luchar contra el final de la empatía, “porque eso es lo que nos hace superiores a las máquinas”.